Las telecomunicaciones tienen carácter de servicio público. Como instrumento para impulsar el desarrollo social, político y económico del país, deben contribuir a la defensa de la democracia, a la convivencia pacífica, a la prosperidad general, al mejoramiento de la calidad de vida. Han de servir a la comunidad, respetar la dignidad humana y propender por la efectividad de los demás derechos fundamentales consagrados en la Constitución.
En el documento Conpes 3457 de enero 29 de 2007 quedaron consignados los lineamientos de política sobre el fomento de la incorporación y apropiación de TIC en las distintas regiones, en especial de aquellas que se encuentran rezagadas y con una “amplia brecha digital”.
De ahí la importancia de empezar con mejorar el uso la infraestructura y la capacidad de uso de las TIC en los municipios colombianos, que le permita a los ciudadanos una verdadera interacción con sus gobiernos territoriales. Ese es un primer paso orientado al desarrollo de los municipios, ciudades y departamentos digitales, orientados a territorios del conocimiento, donde la educación debe ser su principal foco de atención.
Para generar la cultura de las TIC que desate la demanda de su uso intensivo, se deben establecer programas de promoción, sensibilización, formación y capacitación de ciudadanos en general en temas relacionados con las TIC y su implicación sobre la capacidad de innovación, creatividad y competitividad para su propio desarrollo.
“Es indispensable mostrar que las tecnologías no son un fin en sí mismas, sino un medio para desarrollar eficiencias e incrementar la generación de valor. Si hay demanda se genera industria y por lo tanto empleo…”


